Mi terminal, paso a paso
Este artículo marca el inicio de una serie personal donde documento cómo voy construyendo mi flujo de trabajo en la terminal. No es una guía definitiva, ni el “setup perfecto”. Es simplemente cómo yo uso la terminal y cómo la he ido adaptando después de años de ensayo y error.
Durante mucho tiempo usé la terminal solo para lo básico: moverme entre carpetas, editar algún archivo y ejecutar comandos que casi siempre tenía que volver a buscar en Google. Funcionaba, sí, pero era lento y poco cómodo.
Esta serie nace justo ahí: del intento de hacer la terminal un lugar más predecible, más rápido y menos frustrante, utilizando mi propio blog como referencia rápida.
¿Qué es esta serie?
“Mi terminal, paso a paso” es una colección de artículos donde explico, uno por uno, los pequeños cambios que he ido incorporando a mi forma de trabajar en Linux: alias, funciones, configuraciones mínimas y scripts sencillos.
¿Qué no es?
- No es una guía avanzada.
- No es un tutorial para “ricing” extremo.
- No es una comparación de editores ni shells.
Uso Bash. Uso Nano. Uso herramientas simples. Y, sobre todo, uso cosas que puedo entender cuando vuelvo a leerlas meses después.
¿Qué voy a documentar?
A lo largo de la serie iré cubriendo temas como:
- Organización y contexto.
- Crear una carpeta y entrar en ella.
- Navegación rápida entre directorios.
- Búsqueda y apertura de archivos sin recordar rutas.
- Búsqueda de texto dentro de proyectos.
- Encuentra un comando en el historial de Bash con fzf.
- Alias y funciones pequeñas pero útiles.
- Sobrescribir `cd` en Bash y mejorar la experiencia de uso.
- Configuraciones mínimas de la terminal y Nano.
- Scripts simples para tareas repetitivas.
¿Por qué escribir esto?
Principalmente porque mi memoria no es confiable. Si dentro de unos meses reinstalo el sistema o cambio de máquina, quiero poder volver aquí y entender exactamente por qué tengo cierto alias o configuración.